domingo, 4 de julio de 2010

El lado invisible del sueño flexible de la Argentina mundial.

Que no era un sábado cualquiera, eso lo sabíamos todos. Ya en el transporte público se notaba el silencio y la ausencia de sonrisas en los rostros. Cuando llegué a la metrópoli, parecía que todos recién despertaban, poco a poco, de eso que aún hoy parece seguir siendo increíble. Lo cierto es, que en mi vida, vi tantas remeras con los colores del cielo dispersas por toda la ciudad.