El lado invisible del sueño flexible de la Argentina mundial.
Que no era un sábado cualquiera, eso lo sabíamos todos. Ya en el transporte público se notaba el silencio y la ausencia de sonrisas en los rostros. Cuando llegué a la metrópoli, parecía que todos recién despertaban, poco a poco, de eso que aún hoy parece seguir siendo increíble. Lo cierto es, que en mi vida, vi tantas remeras con los colores del cielo dispersas por toda la ciudad.
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