sábado, 20 de septiembre de 2008
The little things.
Soy consciente que muchas veces puedo preocuparme por cosas insignificantes; que la ropa ordenada por color, que los cds en orden, que las asignaturas alfabéticamente, que no tengas nada en la mano,o que al menos sonrías un poco. Hoy que anduve por la ciudad de la furia, me detuve un poco a mirar la expresión de las personas y la calificaría como una:'no expresión'. No vi una sola sonrisa dibujada en el rostro de nadie, todas caras de preocupación, de apuro o de pocas ganas de vivir.Esta observación me lleva a reflexionar que se valorar las pequeñas cosas que me hacen tan feliz, que me gusta mi vida, aunque obviamente si pudiera realizar algunas modificaciones las haría. Si bien logré encontrar un equilibrio bastante adecuado y me siento bien en esta balanza, hoy si me dieran a elegir, elegiría lejos. Lejos de que me rodee siempre el mismo paisaje, las mismas obligaciones o elecciones bastantes restringidas. Lo dice mi papá y es verdad, 'todos necesitamos cambiar de aire'.Más allá de que tengamos conflictos o no, ver el sol desde otro lugar siempre es favorable. Este último tiempo aprendí que los finales pueden volverse principios, y que lo que no parecía un final a veces si puede serlo; quizá con resignación o por enfocarme en otros asuntos, pude superarlo sin problema (pero con ayuda).
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