jueves, 21 de febrero de 2008

The dark side of the moon.


El fenómeno astronómico que pude apreciar anoche me transportó automáticamente a mi infancia, a esas noches mirando las estrellas, aprendiendo sus nombres.Esos cuerpos celestes, testigos de tantas promesas que hoy vuelvo a recordar con un poco de melancolía. Una vez más,me vuelvo a declarar fan del cielo. ¡Qué increíble que puede resultar la combinación de un fenómeno natural con la vida huma!. Sorprendente.

No hay comentarios: