
El fenómeno astronómico que pude apreciar anoche me transportó automáticamente a mi infancia, a esas noches mirando las estrellas, aprendiendo sus nombres.Esos cuerpos celestes, testigos de tantas promesas que hoy vuelvo a recordar con un poco de melancolía. Una vez más,me vuelvo a declarar fan del cielo. ¡Qué increíble que puede resultar la combinación de un fenómeno natural con la vida huma!. Sorprendente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario